Esclerosis y beneficios del cannabis

ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA

La esclerosis lateral amiotrófica o ELA pertenece a un grupo de dolencias llamado enfermedades de las neuronas motoras. Las neuronas motoras degeneran o mueren y dejan de enviar mensajes a los músculos. Imposibilitados de funcionar, los músculos gradualmente se debilitan y se gastan (atrofia) y se contraen (fasciculaciones).
Se caracteriza por una atrofia progresiva de todos los músculos del organismo excepto el corazón y la músculatura que controla la motilidad de los ojos y los esfínteres (vesical y anal), sin producir alteraciones de la sensibilidad.
La enfermedad produce una degeneración de las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, pero la causa de esta degeneración es desconocida.
Existen formas familiares de enfermedad en aproximadamente un 5 a 10% de los casos.


 

CANNABIS Y ELA

El cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC) pueden ayudar a pacientes con ELA a controlar los síntomas y aumentar la expectativa de vida.

El daño causado en los nervios debido a la ELA ocurre a causa de dos factores importantes: estrés oxidativo y excitotoxicidad. El cannabis se muestra como una ayuda para controlar parte del daño a los nervios, ya que se demostró que aborda ambos factores de manera general, aunque aún no se llevaron a cabo estudios específicos sobre la ELA y el cannabis.

El estrés oxidativo sucede cuando existe desequilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes dentro del cuerpo. Cuando la producción de antioxidantes no puede continuar con la producción de radicales libres, no somos capaces de eliminar los efectos dañinos de los radicales libres presentes en el cuerpo. Se conoce al cannabis como un antioxidante que ayuda a disminuir el daño que los radicales libres pueden provocar al tejido nervioso.[1]

La excitotoxicidad destruye el tejido nervioso que ya se encuentra comprometido. Cuando el tejido nervioso está lesionado, se libera el ácido glutámico en cantidades excesivas y no controladas. Este exceso ocasiona la muerte de las células, un proceso destructivo denominado excitotoxicidad. El cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC) disminuyen la liberación de glutamato, por lo que evitan la excitotoxicidad y muerte celular de las neuronas.

El daño causado en los nervios debido a la ELA ocurre a causa de dos factores importantes: estrés oxidativo y excitotoxicidad. Se demostró que el cannabis ayuda en ambos casos.

Se reconoce a estas cualidades del cannabinoide como terapéuticas. En 1999, el gobierno estadounidense presentó la patente federal n.º US 6630507 B1 que identifica, específicamente, a los cannabinoides como antioxidantes y neuroprotectores:

“Se descubrió que los cannabinoides tienen aplicaciones particulares como neuroprotectores, por ejemplo, para limitar el daño neurológico ocasionado por infartos isquémicos, tales como derrames cerebrales y traumatismos, o en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas”.[2]

Teniendo en cuenta los efectos neuroprotectores de los cannabinoides y los efectos antiespasmódicos de los cannabinoides en pacientes con esclerosis múltiple, solo tiene sentido considerar su uso en la ELA. El trabajo preclínico y algunos informes de pacientes son prometedores.

 

En 2004, Raman y colaboradores publicaron un estudio que demostró que el THC retrasa la progresión de la ELA en ratones.[3] En base a esta información y a otros datos de investigación, Carter y colaboradores publicaron una revisión en 2010 en la que se determinó la necesidad de llevar a cabo estudios clínicos.

 

“La información preclínica indica que el cannabis posee potentes efectos antioxidantes, antiinflamatorios y neuroprotectores. Además, el cannabis posee propiedades que son útiles para controlar los síntomas de la ELA, que incluyen la analgesia, la relajación muscular, la broncodilatación, la reducción de saliva, el estímulo del apetito y la inducción del sueño. Con respecto al tratamiento para la ELA, tanto desde el punto de vista de la modificación de la enfermedad y como desde el punto de vista del control de síntomas, los ensayos clínicos con cannabis son el siguiente paso lógico. En base a la información científica actualmente disponible, es razonable pensar que el cannabis puede disminuir, de manera significativa, la progresión de la ELA, ya que extiende la expectativa de vida y reduce la carga de la enfermedad de manera sustancial”.[4]

Se consideran al THC y CBD como los fitocannabinoides más útiles para los pacientes que padecen ELA. Cada comentario clínico que proporcionen los pacientes que padecen ELA sobre el uso y la efectividad del cannabinoide fomentará la realización de más investigaciones y la publicación de estudios clínicos bien diseñados.

La Dra. Stacey Kerr es una profesora, médica y escritora que vive y trabaja en el Norte de California. La Dra. Kerr trabajaba en la práctica privada hasta que decidió escribir y educar a tiempo completo. Después de muchos años de trabajar con la Sociedad de Médicos de Cannabis y de codesarrollar el primer curso completo en línea sobre la medicina del cannabinoide, ahora trabaja como directora médica para Hawaiian Ethos. Este artículo fue publicado originalmente por Hawaiian Ethos.

Fuentes:

https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/esclerosis-lateral-amiotrofica 

1. https://www.google.com/patents/US6630507

2. Raman y colaboradores. 2004. Amyotrophic lateral sclerosis: delayed disease progression in mice by treatment with a cannabinoid. Amyotrophic Lateral Sclerosis & Other Motor Neuron Disorders 5: 33‐39.

3. Carter y colaboradores. 2010. Cannabis and amyotrophic lateral sclerosis: hypothetical and practical applications, and a call for clinical trials. American Journal of Hospice & Palliative Medicine 27: 347‐356.  doi: 10.1177/1049909110369531