Poda de Cannabis: Todo lo que Hay que Saber

La poda es una de las formas más efectivas de manipular y dirigir el crecimiento de una planta de cannabis. Si estás buscando limitar el tamaño de tu planta, promover su ramificación lateral, retrasar el inicio de la floración o aumentar su rendimiento, una poda te puede ayudar. Cortar partes de tu planta a medida que crece puede parecer contradictorio. Sin embargo, el crecimiento improductivo puede redirigir la energía y los recursos de la planta para desarrollar flores de calidad.

La eliminación de estos crecimientos permite a la planta concentrar su energía en nutrir y fortalecer las hojas, los brotes y las ramas. Una poda exitosa promueve además un mayor flujo de aire y exposición a la luz, formando cogollos más densos y ricos en cannabinoides.

Si bien el principio de la poda suena simple en teoría, en la práctica puede ser un desafío.

Una poda excesiva puede ser perjudicial para la salud y el desarrollo de la planta, por eso es fundamental guardar precaución al podar tus plantas de marihuana. Una poda extrema puede debilitar la planta por estrés y reducir su rendimiento.


Asimismo, una poda en el momento equivocado del ciclo de crecimiento o una poda errónea de tallos y brotes vitales puede causar daños. Por esta razón, a menudo quienes recién comienzan a cultivar evitan podar sus plantas, o se limitan a eliminar las hojas muertas o amarillentas.


¿Cuándo se poda la planta de Cannabis?

La poda se lleva a cabo casi exclusivamente durante la etapa de crecimiento vegetativo antes de que la planta de cannabis esté madura y lista para florecer. La planta debe medir aproximadamente 30 centímetros (12 pulgadas) de alto con varios conjuntos de hojas antes de realizar la poda.

No se recomienda podar las plantas más maduras que se acercan a la etapa de floración. Una poda cuidadosa durante la fase inicial del crecimiento vegetativo tendrá poco efecto sobre la floración. En esta última fase, una poda intensa puede retrasar el inicio de la floración. En algunos casos, sin embargo, puedes retrasar la floración con una poda estratégica.

La poda durante la floración debe ser extremadamente ligera y limitada. Un ejemplo de poda adecuada sería la eliminación de las hojas que dan sombra a los brotes. La poda de tejido vegetal dañado, enfermo o muerto se puede realizar tanto en el ciclo vegetativo como en el de floración.

El tejido amarillo (clorótico) o marrón permite que prosperen los microorganismos invasores y las plagas. Retire estas hojas para asegurarte de que no se caigan y sean absorbidas por el medio de cultivo.


¿Cómo se poda la planta de Cannabis?

El proceso de poda requiere una sola herramienta: un par de tijeras afiladas y limpias.

Es vital esterilizar las tijeras antes de podar para evitar que los patógenos lleguen directamente a tu planta. La sección donde se realiza el corte puede ser vulnerable a enfermedades o infecciones hasta que cicatrice. Contar con tijeras afiladas es fundamental para obtener cortes limpios y rápidos que puedan sanar rápidamente y no causen daños indebidos a la planta.

Una vez que tus tijeras de podar estén desinfectadas y afiladas, podrás comenzar. A continuación, te explicamos distintos tipos de técnicas de poda.


Poda apical (topping)

Según Robert Connell Clarke, experto en cultivo de cannabis, recortar el tallo central representa una de las técnicas de poda más comunes. Se quita la punta del tallo central cuando la planta alcanza una longitud deseada. Este corte fomenta el crecimiento de una planta tupida que se extiende lateralmente, en lugar de espigarse.


Debajo del corte, se formarán dos nuevas ramas axiales que se extenderán hacia afuera. Esta práctica es transformadora porque altera la trayectoria del crecimiento de la planta.


Eliminación de ramas y hojas grandes

La poda de las ramas y hojas más grandes promueve el flujo de aire instantáneo al crear espacio. También permite que la luz llegue a más brotes.

Haz los cortes limpios, cerca del tallo, en un ángulo de 45 grados. Después de podar las ramas más grandes, podrás concentrarte en las más pequeñas.


Despejar el espacio alrededor de la mitad de la planta

Las ramas que crecen en el centro de la planta no son tan resistentes como las de la parte superior. Dedica tiempo a crear espacio alrededor del medio.


Lollipopping

Las ramas más pequeñas que crecen alrededor de las partes inferiores de la planta tienden a atrofiarse. Su eliminación permite que la planta canalice la nutrición hacia los tallos superiores, las hojas y los brotes. Además, esto aumenta el flujo de aire en los tramos inferiores de la planta, lo que minimiza el riesgo de moho cuando cultivas en interior.

De este modo, la energía y las hormonas de crecimiento se dirigen hacia arriba, hacia los cogollos con más probabilidades de prosperar. Este método se conoce coloquialmente como lollipopping. La planta adquiere una apariencia de una paleta de caramelo: tupida en la parte superior con follaje delgado y escaso hacia la parte inferior.


Poda de hojas y brotes

Retira cualquier tejido amarillo, marrón o que parezca enfermo. Poda las hojas que tengan ramas saliendo de la base de la planta.

Corta los cogollos que están tapados por las ramas. Dada su ubicación desfavorable, no tendrán acceso a la luz y pueden tener deficiencias de nutrientes.


Dejar pasar el tiempo para la recuperación de tu planta

La poda genera estrés en la planta, por lo que es vital dejar pasar el tiempo para su recuperación. Asegúrate de proporcionarle agua, luz y alimento adecuados en los días posteriores a la poda para facilitar la recuperación del impacto. Una semana después del corte, el crecimiento de nuevos brotes y hojas debería ser evidente. Puedes volver a podar la planta cuando se haya recuperado. Sin embargo, recuerda siempre que la poda estresa la planta, lo cual puede inhibir su crecimiento.


Fuente:

https://elplanteo.com/poda-marihuana/

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