Image by Sasun Bughdaryan

DOLOR CRÓNICO

El dolor es una percepción localizada y subjetiva que puede variar en intensidad y que se siente en una parte del cuerpo. Es el resultado de una estimulación de las terminaciones nerviosas sensitivas. El dolor es una sensación desagradable que puede manifestarse de distintas formas que, en función de su intensidad puede impedir la realización de actividades cotidianas en quien lo padece.

 

Según la zona a la que afecta, se distingue entre dolor somático, que se activa con los receptores de la piel, dolor visceral, en torno a los órganos y el dolor neuropático, que está causado por una lesión en el sistema nervioso.

 

Existen dos tipos de dolor en función de su duración: el dolor agudo y el dolor crónico. El dolor agudo permite a quien lo padece que algo en su cuerpo está dañado o no marcha bien y éste desaparece cuando se soluciona la causa.

 

Por otro lado, el dolor crónico dura mucho más, pudiendo extenderse en el tiempo durante meses e incluso años, dificultando la actividad diaria del que lo padece. Este dolor puede interferir directamente en la vida del paciente, bajando la autoestima y depresión en quien lo padece. Se habla de dolor crónico cuando su duración se extiende por más de tres meses desde que remite la lesión que lo generó, se repite y está asociado a enfermedades crónicas tales como la diabetes, la artritis, la fibromialgia o el cáncer.

 

DOLOR CRÓNICO Y CBD

El tratamiento del dolor crónico con CBD podría representar un nuevo enfoque farmacológico no invasivo basado en un ingrediente activo de origen natural bien tolerado.

 

El CBD reduce las secuelas centrales asociadas al dolor crónico como la ansiedad y la depresión. La ansiedad y la depresión son en realidad dos caras de la misma moneda, de hecho hoy en día el trastorno de ansiedad generalizada se trata con fármacos antidepresivos en lugar de benzodiacepinas. El CBD, gracias a su interacción con los receptores del sistema serotoninérgico, reduce estas comorbilidades, ayudando al paciente a hacer frente a los síntomas dolorosos que siguen persistiendo y que a menudo son refractarios a cualquier tipo de tratamiento farmacológico.  

 

Hay muchos datos preclínicos y clínicos que respaldan las propiedades antiinflamatorias potencialmente eficaces de los cannabinoides, en particular destacando el papel del CDB como un compuesto no tóxico y no psicoactivo. Por el momento no existe un tratamiento eficaz para prevenir o eliminar el dolor neuropático, por lo que el tratamiento actual sólo tiene por objeto reducir los síntomas. La calidad de vida de los pacientes con dolor neuropático suele verse agravada por comorbilidades como los trastornos del sueño, la depresión y la ansiedad. El CBD es potencialmente útil en el tratamiento de estas comorbilidades, mejorando así la calidad de vida del paciente neuropático.

 

En estudios recientes se ha demostrado que el CBD tiene un efecto analgésico y ansiolítico en modelos preclínicos de dolor neuropático crónico, bien validado por la literatura científica internacional. Sin embargo, aún no está claro cómo ejerce esta acción el CDB sobre el dolor neuropático. Por un lado se ha destacado una cierta eficacia antiinflamatoria, que representa uno de los componentes considerados importantes en esta patología, por otro lado su acción sobre las neurotransmisores como la serotonina serotoninérgica podría explicar sus efectos farmacológicos también sobre aquellos componentes neuropsiquiátricos asociados al dolor neuropático.

 

Fuentes:

https://www.cannabeta.eu/es/2019/10/30/cbd-nuova-frontiera-nel-trattamento-del-dolore-cronico/

 

https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/dolor-cronico#