Anorexia y Cannabis

ANOREXIA

La anorexia es un trastorno alimenticio caracterizado por la distorsión de la imagen corporal, acompañado de un adelgazamiento extremo, que lleva al individuo a poseer un fuerte miedo en adquirir peso.

La anorexia es causada por un disturbio psicológico que acarrea que el individuo visualice una imagen física propia distorsionada, esto es, la persona en frente de un espejo se ve gorda o con sobrepeso cuando no lo está, por lo que enfrenta un fuerte deseo de adelgazar cumpliendo con dietas extremistas hasta el punto de poner en riesgo su vida.


La anorexia ataca principalmente a las mujeres, siendo más común en la etapa de la adolescencia, aunque los hombres no están exentos de padecerla. Con respecto a este tema, es importante relacionarlo con la presión social, especialmente en medios de comunicación, publicidad, y moda, al venerar cuerpos perfectos y delgados, llevando a los adolescentes a imitar figuras públicas cada vez más delgadas bajo un plan de alimentación que puede generar fuertes complicaciones en la salud de ellos.


Los pacientes de anorexia buscan la flacidez extrema, pudiendo llegar a un cuadro de desnutrición extrema. Se suelen establecer dos tipos de anorexia: La anorexia de tipo restrictivo o típico se caracteriza por la pérdida de peso se produce a través de la dieta, el ayuno o el ejercicio excesivo. La anorexia de tipo compulsivo o purgativo se caracteriza por la ingestión de alimentos, y una posterior provocación del vómito o la utilización de productos como laxantes, diuréticos o enemas para evitar un aumento de peso.
 

CANNABIS Y ANOREXIA 

Estudios científicos afirman que el THC puede mejorar los síntomas psíquicos en pacientes con anorexia nerviosa.        La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación basado en una conducta de restricción alimentaria auto impuesta, a causa de un deseo irrefrenable de adelgazar.  Este trastorno puede convertirse en una enfermedad mental severa que demande hospitalización o incluso ponga en peligro la vida de los pacientes.

La mayoría de los usuarios de cannabis han experimentado alguna vez esa sensación de hambre que se produce después de consumirla. Esto se debe al THC que contiene la planta, que interactúa con el sistema endocannabinoide generando esas ansias de comer.

El cannabis se utiliza regularmente como estimulador del apetito en el tratamiento de diferentes patologías como el alzhéimer, el VIH e incluso el cáncer, que pueden hacer perder las ganas de comer, bien por la propia enfermedad o por la agresiva medicación. Sin embargo, su uso entre pacientes con anorexia está menos extendido, ya que muchos especialistas todavía tienen reparos a la hora de indicarla como terapia.

Estudios clínicos.

Los resultados de un estudio clínico realizado en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad de Haifa, confirman que el El THC puede ser eficaz en el tratamiento de los síntomas psíquicos en pacientes con anorexia nerviosa.

En este estudio participaron nueve mujeres con una edad media de 45 años que fueron tratadas con 1 mg de THC al día durante una semana y 2 mg al día durante 3 semanas. El resultado primario fue la mejora en la forma en que las pacientes perciben su comportamiento alimentario. Se encontraron también  mejorías significativas en el cuidado corporal, la sensación de ineficacia, el ascetismo y la depresión.

Una investigación  publicada en el año 2015 por la revista Nature a cargo científicos de Australia, Alemania y Estados Unidos concluía que la estimulación del apetito producida por el cannabis se debe a su interacción con las mismas neuronas que normalmente se encargan de producir saciedad, las conocidas como proopiomelanocortinas (POMC).

 

Según los experimentos, estas neuronas aumentan su actividad y liberan sustancias químicas diferentes cuando entran en contacto con los cannabinoides, lo que produce el hambre tan característico asociada al consumo de cannabis. «Descubrimos que las células que reducen el apetito se activan de manera diferente al entrar en contacto con el receptor cannabinoide CB1R», destaco Tamas L. Horvath, jefe del proyecto e investigador de la Universidad de Yale.

En 2014 una investigación publicada en Nature Neuroscience indicaba que el THC activaba receptores en el cerebro asociados con el procesamiento de los olores, lo que afinaba los sentidos del olfato y del gusto, directamente relacionados con el hambre y la experiencia de la comida.

Un estudio danés del año 2013 demostró que el uso de dronabinol, un derivado del cannabis, producía un aumento pequeño pero significativo del peso en pacientes con anorexia nerviosa.

Fuentes:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29735812 

https://www.nature.com/articles/nature14260

https://www.significados.com/anorexia/